Clásica palabra argentina agregada al DRAE

La Real Academia Española (RAE) sumó a su vasto diccionario una tradicional palabra argentina, que se utiliza especialmente en la zona rioplatense.

En los últimos tiempos, la RAE fue acelerando la incorporación en su diccionario de modismos típicos de ciertas regiones geográficas hispanoparlantes. En esta ocasión, se trata de la interjección «che», muy utilizada especialmente por los residentes de la Provincia y Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, su uso también se encuentra expandido a otras zonas, tales como Uruguay, Bolivia y Paraguay; incluso (y para sorpresa de muchos, a excepción quizá de los entendidos en la Historia de la lengua) en Valencia, España. Sí, así lo registra la Real Academia Española en su diccionario.

Uso del «che»

El «che» es un vocablo que fue utilizado a lo largo de los años en el habla cotidiana de los argentinos, y en particular en la región del Río de la Plata, incluido Uruguay. Su uso es tan habitual que se convirtió en una especie de emblema lingüístico que caracteriza la manera de hablar de los argentinos, aunque no en todas las provincias la utilizan. 

En su uso más general, funciona como una interjección para llamar la atención de alguien, similar a «oye» o «hey» en otros países hispanohablantes, como España o México.

Además, esta especial palabra puede tener un uso afectuoso, cercano, o incluso en tono de sorpresa, de acuerdo al contexto. En ocasiones, también se usa para enfatizar algo o para expresar sorpresa o incredulidad. Por sus múltiples variantes, es fundamental para el léxico nacional.

«Che»: el reconocimiento de la RAE

El hecho de que la RAE haya incluido «che» en su diccionario marca un hito cultural. Aunque muchos esperaban que este término formara parte del léxico oficial, su inclusión en el diccionario de la lengua española no deja de sorprender por la magnitud del reconocimiento que representa.

En la segunda acepción del DRAE de esta palabra,  a la palabra «che» se la define así: 

  1. interj. Val., Arg., Bol.,  Par. y Ur. U. para llamardetener o pedir atención a alguieno para denotar asombro o sorpresa.

De esta manera, se suma a otras palabras clásicas del país como «pibe», «bondi» y «laburar», que también fueron incorporadas en el diccionario de la institución española.