Escape rooms bibliotecarios

Bibliotecas de diferentes partes del mundo los comenzaron hace unos años de forma presencial. A partir de la pandemia, se están actualizando al modo virtual utilizando Google Forms.

Un escape room es una actividad cada vez más frecuente en ciudades de todo el globo que consiste en quedar encerrado en una sala durante un tiempo limitado ‒generalmente entre una hora y una hora y media‒ para descubrir y resolver los distintos misterios que esconda la sala con el sencillo objetivo de lograr escapar antes de que se termine el tiempo, es decir, utilizar tu cerebro y tu ingenio para conseguir escapar de una habitación cerrada, que en este caso sería la biblioteca. Una actividad que se suele hacer por parejas o en grupos y que tiene distintos niveles de dificultad.

Escape rooms virtuales

Con la llegada del COVID-19, este tipo de eventos tuvieron que suspenderse y ahora algunas bibliotecas se están actualizando para poder retomar estos juegos con la ayuda de la tecnología. Un buen ejemplo es la Biblioteca Pública del Municipio de Peters en McMurray, en Pensilvania, que iba a iniciar un escape room pero se vio obligada a cerrar sus puertas debido a la pandemia. Sin la posibilidad de hacerla en un espacio físico real, ideó una alternativa: hacerla en un espacio virtual creado por Google Forms. La temática en cuestión fue de Harry Potter y en ella había que completar una serie de desafíos y de acertijos basados en la serie de libros. La cuestión es que el formulario se volvió viral y muchas otras bibliotecas decidieron hacer sus propias escape rooms.

Completar estos juegos es como hacer un cuestionario online, pero con diferentes acertijos y problemas, que van desde ecuaciones matemáticas hasta rompecabezas digitales, con narraciones que van contando la historia de lo que se va viendo en cada sala a medida que se avanza en el juego. El formato es muy simple: cada página tiene una o dos imágenes, algún vídeo, alguna descripción, a veces un enlace, un par de preguntas con respuestas de opción múltiple o con un recuadro para contestar. Este formato digital, en realidad, proviene del entorno académico y en él hay un componente de examen: cuando respondes una pregunta, puedes comprobar si has acertado o si te has equivocado. Si aciertas, tienes la satisfacción de resolver el acertijo y de seguir avanzando en la historia.

Claro, que pueden surgir algunos inconvenientes, como que no se guarda el progreso, por lo que si accidentalmente sales de la página, tendrás que comenzar desde el principio. Por otra parte, las respuestas distinguen entre mayúsculas y minúsculas, y esto es algo muy importante que hay que tener en cuenta para poder responder de forma correcta.

Escape rooms educativos

Lo positivo de todo estos es que, a través de estas escape rooms virtuales, las bibliotecas han logrado hacer accesible esos desafíos a lectores que estaban confinados en sus hogares, convirtiéndolas en herramienta para la educación, para el desarrollo personal e incluso para el trabajo en equipo. Al completar los juegos, se trabajan habilidades como la resolución de problemas, la búsqueda de información o la comprensión lectora, además de convertirse en un punto de partida para aprender más sobre un determinado tema, ya que es posible que la escape room contenga enlaces a información adicional que es necesario consultar. Es, en definitiva, una interesante forma de ludificar el aprendizaje. 

Existen infinidad de contenidos que pueden ser tratados mediante un escape room y que los participantes, al final del mismo, recuerdan e interiorizan provocando un aprendizaje significativo y perdurable en la memoria. Esto se debe a que lo han manera procedimental, de forma cercana y sobre todo lo ha vivido a través de un juego, lo que se denomina gamificación o ludificación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *